martes, 25 de mayo de 2010

Seamos efectivos en la lucha. Cambiemos la estratégia.

Mientras estemos dandole a Fidel Castro y su camarilla la facilidad para seguir matando y usurpando el poder en Cuba, mientras lo ataquemos con ramas de laurel recurriendo a tácticas sublimes y pretender que hablamos con personas humanas y civilizadas, bailando al son que nos tocan desde la Habana, estaremos perpetuando nuestro dolor. Mientras no llamemos al pan pan y al vino vino, mientras no consigamos tratarlos como lo que realmente son, asesinos, no conseguiremos la libertad.
Y que se hace con un asesino?, pues se le enfrenta con todas las armas a nuestro alcance, se le acorrala, se le detiene, se le juzga y se le condena, solo entonces podremos edificar la democracia a la que todos aspiramos, con instituciones fuertes capaces de velar para que perdure y no caiga núnca más nuestro país en manos de caudillos y tiranos.
La Convención Internacional Anticomunista coincide plenamente con la teoría del exilio histórico cubano en cuanto a estrategias para enfrentar la peste comunista en Cuba, viendo que en cincuenta y un años no han rendido fruto las cosas que hemos hecho, se trata hoy de ponerse los pantalones y enfrentar la realidad cubana tal cual es, mientras sigamos con el cuento de los derechos humanos, el cuento de la democracia, que dicho sea de paso "muchos libertadores pretenden construir, pero en el exilio" no estaremos enfrentando el problema de manera realista, nuestro problema ahora es sacar a las ratas comunistas del poder.
Porque seguir ofreciendo flores a quien solo tira piedras?, porque eternizar nuestro calvario dando tiempo y espacio a quien núnca nos lo concede?, porque creer y esperar cuando promete si núnca cumple?. Porque seguir ganando mártires cuando lo que realmente necesitamos son hermanos para construir la patria nueva?, porque presos políticos si lo que realmente necesitamos son ideas?, porque un general asesino ofreciendo dádivas cuando lo que realmente necesitamos es no tener ejército?, porque un obispo sumiso y arrobado cuando lo que necesitamos es palabra fuerte y exigente desde el púlpito?, porque artistas que nos hieren y laceran nuestra herida?.
De todas estas cosas se trata esta lucha, enfocar correctamente al enemigo, saber que es un enemigo suigeneris, para el cual las palabras de Mahatma Ghandi no significan nada y las acciones de Martin Luther King no son más que simples estrategias que aplicar a su favor. El monstruo que enfrentamos solo entenderá el lenguaje directo del enfrentamiento, el incentivar dentro de Cuba estructuras que conduzcan al triunfo es la palabra de orden , que desde su existencia clandestina sean capaces de enfrentar al régimen y dar al traste con el.

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